El Castillo de Ubierna


Localización de Ubierna

Imagen flotante

Está el castillo un tanto separado del pueblo en el sitio llamado “el Castro”. Se alza sobre una colina defendida al suroeste por las rocas cortadas a pico. Tiene forma alargada, irregular por adaptarse sus cimientos a las líneas sinuosas del cerro (una de las características más habituales de los castillos enriscados que dio tipos de planos muy variados). Es de grandes dimensiones: unos 47 metros por 13 de anchura media. Los muros miden 1,55 metros de grosor. En el frente sur quedan algunos restos que pertenecieron a un elemento defensivo ( prolongación del castillo ) de dimensiones parecidas a éste, pero más irregular. Alrededor del cerro pueden apreciarse diferentes trabajos hechos en el terreno.

Las defensas burgalesas de los siglos VIII y IX parecen tener en común que son continuación de antiguos castros, dominan pasos importantes, aprovechan el terreno quebrado para enriscarse y que al ser escasas hubo que completarlas con lugares de refugio situados en difíciles posiciones que se redujeron a simples cuevas. Por tanto el castillo de Ubierna es un claro ejemplo de lo dicho, pues además cuenta con cuevas situadas a menos de dos kilómetros al norte de dicha fortificación, concretamente en el barrio de San Martín de Ubierna. Y es que en los primeros momentos de la reconquista las peñas y cuevas fueron defensas y refugio seguro que con el tiempo debió de levantarse edificaciones elementales o castillos roqueros.

Es muy poco lo que se mantiene en pie, sólo escasos trozos de lienzo, todos de mampostería con relleno de piedra y canto rodado mezclado con cal. A mediados del siglo XVIII se describía como << ... casa fortaleza con sus cercos y muros, sita en la cuesta de la Barresas… la cual por hallarse medio arruinada y sin puertas ni tejado, no hay quien de a renta por ella cosa alguna >>. Bastantes años después se decía de él: << Ubierna no tiene murallas, pero a la parte del regañón se conserva hasta hoy un castillo encima de una peña alta, por la parte de atrás hace un fuerte espaldón de peña viva y por delante tiene su foso y a los lados unas torrecillas ya todo muy antiguo y arruinado por muchas partes, y al abrigo y cierzo conserva en su interior dos portadas; los cañones de artillería no permanecen en él, no obstante se hallan en una casa que es del Duque de Hixar, conde Salinas, un cañón de a 22, otro largo pequeño y dos morteros de yerro muy antiguos, que son de los que antes estaban en el castillo, el cual es de propiedad de los Estados de dicho Duque de Hixar y de él se ve muy bien el castillo de Burgos… >>..

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